TU VIDA ES UN PUÑADO DE SEMILLAS

Sabes? Desde el momento en que una semilla ha madurado en la planta que la engendró, COMIENZA A MORIR. Lenta, pero inexorablemente.

Esta es una LEY DEL UNIVERSO: Todo lo que existe está, o bien creciendo, o bien desintegrándose. 

Algunas semillas tienen un largo período de vida, otros muy corto, pero el proceso es exactamente igual: Mientras están madurando, están CRECIENDO. Inmediatamente despúes comienzan a DESINTEGRARSE, a perder gradualmente la energía potencial que contienen, hasta que acaban convertidas en polvo.

A menos, claro está, que la semilla caiga en tierra, y reciba agua. Entonces el proceso de desintegración se detiene, y comienza una nueva vida, un nuevo período de crecimiento.

Ponte a pensar en esto: En una pequeña semilla de árbol existe, en potencia, LA ENERGÍA, y LA INFORMACIÓN, PARA ENGENDRAR BOSQUES ENTEROS. Todo está allí. ¿Has pensado alguna vez en todo ese potencial que existe en cada semilla? Bosques que darían sombra, alimento, madera, calor, material de construcción y cuántas cosas más, a ciudades enteras de hombres... caben en una semilla.
Y lo único que determina que esto suceda, o no, es el sitio a donde la semilla va a parar luego de madurar.

Si la semilla cae en tierra y recibe agua, sólo por este sencillo acto, comienza a depertar su energía potencial, y a atraer hacia sí un flujo constante y creciente de energía, que eventualmente hará salir las raices, luego las hojas, y así seguirá atrayendo hacia si, de la infinita fuente del cosmos, la energía necesaria para crecer hasta donde su especie esté programada para crecer. Y luego engendrará nuevas semillas, con su mismo potencial, y asi indefinidamente. Finalmente morirá de todos modos, porque asi es la vida, pero habrá vivido, habrá cumplido su propósito.

Existen otros posibles destinos para la semilla: desde el mismo momento en que madura, ya sea que caiga en tierra o permanezca en la planta, corre el "riesgo" de ser comida por el hombre, por animales o por microorganismos, lo cual no es su propósito principal, pero cumple una función, sirve a un fin, de todos modos.

Si en cambio tomamos esa semilla y la guardamos en un frasco, con la intención de brindarle "seguridad", de "protegerla"... existe NO EL RIESGO, sino LA CERTEZA de que MORIRÁ ANTES, y lo que es mucho peor, SIN HABER VIVIDO NUNCA. Sin haber desarrollado en lo más mínimo su infinito potencial. Sin haber cumplido la función por la cual vino al mundo, ni tampoco la función "secundaria" de servir de alimento.

Ahora piensa: NUESTROS SUEÑOS, NUESTROS DESEOS, NUESTRAS IDEAS, NUESTRO POTENCIAL... SON SEMILLAS.

Todo lo que hoy existe en el mundo, desde la computadora en que lees esto, la internet, la ropa que tienes puesta, el coche o el tren en que te transportas... todo, absolutamente todo, en algún momento del pasado fue solamente una semilla en la mente de alguien, que la puso en tierra y la hizo germinar.

"Alguien" tuvo la idea de inventar el automóvil, y luego otro "alguien" (en este caso sabemos que fue Henry Ford) tuvo la idea de hacerlo accesible a todo el mundo. "Alguien" inventó las computadoras, y "alguien más" (Steve Jobs) tuvo la idea de hacer computadoras personales para todo el mundo. Y asi con todo lo que alguna vez se ha creado.

¡TU PROPIA EXISTENCIA es fruto de eso! Tu mismo eres el resultado de un sueño de tus padres, que asumieron riesgos al decidir tenerte. De no ser así habrías quedado en una semilla -o más bien en dos- que hoy por hoy ya ni siquiera existirían.

¡Y no sólo con los inventos concretos! La música que te gusta, las películas, las pinturas, la poesía, los sitios turísticos, las aventuras de la vida real que admiras, los documentales de la vida animal, la exploración espacial... todo, absolutamente todo, es el resultado de alguien que SE ATREVIÓ A PONER SUS SEMILLAS EN TIERRA (corriendo algún tipo de riesgo, cuando menos el de perder tiempo, dinero, esfuerzo, o hacer el ridículo), las cuidó, y eventualmente cosechó un fruto que hoy beneficia a toda la humanidad... o a su pueblo, o a su familia... o al menos le ha hecho sentir que su vida valió la pena.

Más aún, si tienes la inclinación a pensar asi, puedes considerar que el mismísimo universo y la vida misma, incluso nosotros, somos fruto del sueño de Dios.

Ahora, ¿eres capaz de pensar, con sinceridad y valor, QUÉ ESTÁS HACIENDO TÚ CON TUS SEMILLAS?

¿Estás "arriesgándote" a ponerlas en tierra, o estás guardándolas en la "seguridad" de un frasco?

¿Qué dejarás, cuando te vayas de este mundo? ¿BOSQUES... o FRASCOS DE SEMILLAS en diferente grado de descomposición?

Si, ya se, todos, en mayor o menor medida, hemos plantado alguna semilla, y hoy tenemos algún fruto de ello, pero ¿qué porcentaje de nuestro potencial real hemos utilizado? Apuesto que, si hacemos la cuenta, obtendremos muchos ceros a la izquierda, después de la coma.

¡Pero aún estamos a tiempo! Aún queda vida en nuestras semillas. Aún podemos revertir el proceso de desintegración, y hacerlo mutar en proceso de crecimiento. Después de todo, aquellas pocas veces que nos atrevimos a plantar una semilla, ¿realmente arriesgamos tanto?
Y acaso... ¿no valió la pena el fruto?

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