Soy el único que crea todo

En esta, tu elegida vida actual, estás viendo los puentes entre Cielo y Tierra una vez más. Estás descubriendo más y más que ciencia y religión, física y filosofía, están íntimamente ligadas.
Tan lejos como el telescopio puede llegar a ver y tan dentro de los mundos microscópicos como puedas ir, la continuidad está clara. No hay comienzo ni final, porque cuando buscas algo nuevo, lo creas para encontrarlo.
Los físicos han documentado repetidamente que las partículas subatómicas se comportan de modo diferente cuando son observadas por diferentes personas. Los quarks y los neutrinos se mueven a menudo en concordancia con el pensamiento de los científicos que los observan. Albert Einstein dijo que toda la materia se origina desde el pensamiento.

La ciencia ha verificado que toda materia puede ser medida como una variación de frecuencias de vibración electromagnética. Sabemos que la velocidad de la vibración se va incrementando desde la materia densa, pasando por el sonido, luego atraviesa el espectro de la luz, desde el infrarrojo, pasando por el ultravioleta y llegando después a las frecuencias más altas, que llamamos pensamiento.
Emociones y sentimientos están asociados con todos los pensamientos. Los pensamientos se transforman en masa, y la masa llega a ser materia. Cuando proyectas tus más fuertes deseos, tus emociones irradian energía electromagnética que se transmite como ondas sin fin por todo el Universo. Has puesto energía no-física en movimiento, lo cual forma masa y esa masa se convierte en materia física. ¡Tú has causado eso que es el reflejo perfecto de lo que estás irradiando, por tu eminencia emanante! ¡Tú has lanzado una creación, Creador!

Las cosas que deseas resuenan a una alta velocidad de vibración cuando armonizan con tu más elevado plan. Si, por pensamiento o acción, vas en la dirección opuesta de tu deseo, literalmente bajas esa vibración, y de modo natural, sientes una emoción negativa. La creación negativa tiene lugar cuando te enfocas en la CARENCIA a tu alrededor. Haces esto cuando quieres algo que no ves, o si tienes algo que no quieres ver.
Cuando la energía se mueve en una dirección opuesta a cualquier deseo, esto causa resistencia y esa resistencia causa enfermedad. (“dis-ease”; ease: facilidad). Cuando giras la energía en la dirección que causa alivio, la enfermedad desaparece. En el momento en que comienzas a cuestionarte acerca de tu salud o tu abundancia, plantas una semilla de duda que muy bien podría germinar. Lo que persiste es lo que resistes, por lo tanto cambia la dirección del flujo y llévalo hacia donde quieres ir. En el juego de la vida…

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