¿SANARNOS CON LA MENTE?

¿Podemos curarnos con el poder de nuestra mente? La respuesta es sí, pero también enfermamos por el poder de la mente. Todo depende de como la usemos, de forma positiva o negativa, ya sea consciente o inconscientemente.

La mente se manifiesta a través de los pensamientos, y estos se robustecen a través de la voluntad, la que en este caso juega un papel vital: es la que determina las ganas de hacer las cosas. Y si no tenemos ganas de mejorarnos y de cambiar hacia lo positivo nuestra conducta, es mejor que ni siquiera vayamos al doctor.

¿Podemos modificar una programación negativa? Sí, porque nuestro cerebro es como una computadora programada, su información influye sobre nuestro cuerpo físico a través de nuestro cuerpo bioplasmático de una manera notoria y palpable.

Si tenemos una programación negativa, tendremos una conducta errónea que a su vez debilita nuestra voluntad, deteriorando las ganas de mejorarnos y superarnos, aunque uno mismo crea lo contrario.

Una programación negativa consiste en imponer a nuestra conducta una actitud en contra de lo que debemos y en algunos casos queremos hacer. Es cuando fabricamos un techo a nuestras
posibilidades; es el famoso "yo no puedo," En este estado, el sujeto decide o mejor dicho programa negativamente su cerebro.

-A la programación negativa siempre le acompaña el miedo y la inseguridad.

-A la programación positiva siempre le acompaña la voluntad y la confianza en sí mismo. Para empezar cualquier empresa debemos romper una inercia; por física sabemos que para mover un objeto debemos hacer una fuerza como mínimo igual a su peso. Sin embargo, cuando está en movimiento, la fuerza que se ejerce es mínima. Nuestra parte psíquica es muy similar.

Lo difícil es el comienzo, cuando tenemos que romper la inercia y hacer un esfuerzo igual al peso específico de nuestra conducta errónea. Luego, tanto en cuanto cambiamos nuestra motivación, nuestro esfuerzo es menor y nuestros resultados mayores. Podemos usar distintos métodos para salir de la inercia, para que nos dé el primer empujón.

Lo importante es comenzar, probar uno mismo los resultados, eso nos dará fuerza y voluntad para seguir. Para mi punto de vista personal y de acuerdo con mi experiencia, la relajación ofrece unas perspectivas y unas posibilidades de éxito fuera de lo común. Con la relajación, conseguiremos una tregua en la confusión total que tenemos diariamente en nuestro cuerpo, entre nuestras emociones y nuestros deseos.

Dicha tregua da paso a una nueva sensación y un nuevo estado, con una conciencia clara que nos da la posibilidad de examinar objetivamente nuestras más conflictivas situaciones. Cuando empezamos a entrar en dicho estado, tenemos varias y diferentes sensaciones, algunos el cuerpo muy pesado, otros muy ligero, otros como flotando, pero en todos, los sentidos se agudizan y se transforman, por ejemplo: cuando estás en estado de relajación, más que oir un ruido lo sientes por todo el cuerpo.

Profundizando más llegas a perder la noción del cuerpo, llegas a no sentirlo, y a su vez da la sensación de que nuestra mente está en contacto con todo lo que nos rodea. Pues bien, este es el momento adecuado para hacer la autosugestión. Autosugestionarnos con palabras y deseos positivos.

La autosugestión es (para que todos lo comprendan) como la propaganda de la tele, es una repetición de imagenes y palabras las cuales quedan grabadas en nuestro cerebro, y esto es el comienzo de una nueva visión, que nos conduce a una nueva y correcta conducta.

No hay comentarios: