La Actitud

Tu mente y tu cuerpo forman parte del mismo sistema, se influyen mutuamente. Cuando te sientes feliz, pareces feliz, tu voz suena alegre y usas palabras que denotan esta felicidad. Intenta sentirte miserable mientras saltas en el aire y das palmadas, o intenta sentirte feliz mientras estás sentado en una silla, alicaído y encorvado. Tu actitud controla a tu mente, y tu mente rige el lenguaje corporal.

Las actitudes determinan el tipo y la calidad de tus pensamientos, tu tono de voz, las palabras que pronuncias. Y lo que es más importante, gobiernan tu lenguaje facial y corporal.
Las actitudes son como bandejas en las que nos servimos a nosotros mismos a las otras personas. Si tu mente está regulada por una actitud particular, posees un control consciente muy pequeño sobre las
señales que tu cuerpo envía. Tu cuerpo tiene una mente propia, y expresará los nerones comporta mentales asociados con cualquier actitud que estés experimentando.
Tu lenguaje corporal, que incluye tu postura, tus expresiones y tus gestos, son responsables en más del 50% de las reacciones del resto de la gente y de las suposiciones que ésta se formula. Cuando la
gente piensa en el lenguaje corporal, tiende a pensar que se refiere lo que pasa de cuello para abajo. Pero mucho de lo que comunicamos a los demás y de las suposiciones que puedan hacerse procede de la parte superior al cuello. Los gestos faciales, las inclinaciones y los lados de la cabeza poseen un vocabulario que equivale o supera al de la parte situada por debajo del cuello.
Las señales que enviamos con nuestro cuerpo presentan una gran riqueza de significado, y suelen responder a un objetivo global. Algunas las llevamos con nosotros desde el nacimiento; otras las adquirimos de nuestra sociedad y nuestra cultura. En todas las partes del planeta, el pánico provoca un incontrolable gesto de proteger el corazón con las manos y/o una rigidez de las extremidades.

Una sonrisa es una sonrisa en todos los continentes, mientras que la tristeza se expresa a través de unos labios caídos tanto en Nueva York como en Papúa-Nueva Guinea. Los puños cerrados de la determinación y las palmas abiertas de la verdad transmiten el mismo mensaje en Islandia y en Indonesia.

En todos los lugares de la Tierra las madres y los padres instintivamente acunan a sus hijos con la cabeza contra el lado izquierdo de su cuerpo, cerca del corazón. El corazón es el centro de todo. Las expresiones faciales y el lenguaje corporal obedecen en todo momento al magno propósito de ayudar a tu cuerpo a mantener el bienestar de su centro de sentimientos, estados de ánimo y emociones, es decir, tu corazón.
Se ha escrito mucho acerca del lenguaje corporal, pero en resumidas cuentas, esta forma de comunicación puede subdividirse en dos categorías más oyen amplias: abierto y cerrado. El lenguaje corporal abierto deja al descubierto el corazón, mientras que el lenguaje corporal cerrado lo defiende o lo protege.


1 comentario:

Rosa Pernia dijo...

pienso que es la mente quien controla al lenguaje corporal, o al menos, deberia hacerlo, si creamos nuestro mundo, entonces la mente deberia gobernar ese lenguaje corporal. "Todo es Mente"